El centrocampista conquistó el galardón en 1960 y, posteriormente, lideró con su juego la conquista de la Eurocopa de 1964, siendo el mejor de la competición y uno de los hombres más relevantes de los 60. Di Stéfano le llamaba ‘Arquitecto’ por su grandiosa visión del juego. Con esos precedentes se llegó al partido, conscientes de que el partido sería duro, comprar camisetas de futbol baratas los jugadores de Italia entraron a la cancha lanzando ramos de claveles blancos a las 66 000 personas presentes en el Estadio Nacional de Chile como intento de amainar los ánimos del público asistente. España sentencia el partido ante Suiza.




